Obra y mantenimiento en la Ciudad de Buenos Aires y la zona norte del Gran Buenos Aires.
Los gremios que Benito maneja con cuadrilla propia. En una obra chica entra uno solo; en una grande se coordinan varios —y coordinarlos es justamente lo que el dueño no tiene que hacer.
Lo que sostiene a todo lo demás: tabiques, revoques, contrapisos y las reformas que cambian la planta.
Renovación en dos etapas: primero se repara y se cura la estructura, después se rearma. Rearmar sobre madera sin tratar reproduce el deterioro.
Intertrabado, alisados y veredas. Se cotiza por metro cuadrado, así la administración puede priorizar sector por sector.
Agua y cloaca, de la conexión de una unidad a la troncal de un barrio. Primero se detecta, y la reparación se cotiza con el alcance a la vista.
Tendidos, tableros e iluminación, adentro y en espacios comunes. Con electricista matriculado cuando el trabajo lo exige.
Instalaciones y reparaciones con gasista matriculado, que es lo único que habilita la conexión y el plano aprobado.
Que el agua se vaya sola por donde tiene que irse. Es la mitad de las filtraciones que después hay que reparar adentro.
Se resuelve primero la causa y al final lo visible. Cerrar antes implica rehacer el trabajo.
Construcción en seco para tabiques y cielorrasos: rápida, limpia, y sin sacar de servicio el resto del edificio.
Interior, exterior y fachada. Sobre una fachada la pintura es la última etapa y nunca la primera.
Barandas, portones y estructuras metálicas, medidas en obra y no sobre plano.
Provisión y colocación, con el vano preparado por la misma cuadrilla que después la coloca.
Cinco pasos, siempre los mismos, en una obra de tres días y en una de tres meses. La diferencia entre las dos es el tamaño, no el método.
Antes de cotizar, alguien va y mira. Se mide, se sacan fotos y se busca la causa, no el síntoma: una filtración que se pinta sin resolver de dónde entra el agua vuelve en tres meses, y la segunda vez la paga el mismo que pagó la primera.
El presupuesto se arma por etapas constructivas, en orden y con qué se hace en cada una. No es una lista de precios: es el plan de trabajo. Y dice también qué NO está incluido —qué se repone y qué se reinstala, qué se confirma recién al abrir, qué permisos quedan afuera—, que es donde aparecen las sorpresas a mitad de obra.
Entra la cuadrilla. Trabajo en altura con balancín o silleta, personal habilitado y los elementos de seguridad correspondientes; los seguros y los fletes van adentro del monto y no se cotizan aparte después. Si el lugar exige programa de seguridad e higiene, se presenta con la documentación que corresponda —cotizado aparte y sólo cuando hace falta, porque incluirlo siempre encarecería todos los presupuestos sin necesidad.
Lo que se gasta y quién trabajó se cargan el mismo día y desde la obra, con la foto del remito. No se reconstruye a fin de mes de memoria: a fin de mes ya no se acuerda nadie, y ahí es donde un costo se convierte en una estimación.
De todo lo anterior sale el informe: qué se hizo, en qué etapa va, el registro fotográfico y qué viene después. Es lo que un consejo necesita para contestarle al vecino que pregunta, y lo que dos años más tarde permite reconstruir qué pasó sin depender de que alguien se acuerde.
Cuatro tipos de cliente con necesidades distintas. Lo que no cambia es cómo se presenta el trabajo: por etapas, con lo que incluye y lo que no.
Una unidad, un problema puntual: la filtración del balcón, el baño que hay que rehacer, la pared con humedad. Presupuesto en pocos días y obra de días o semanas, explicada igual que una grande.
Una casa entera, una ampliación, un techo completo. Meses de obra, con las etapas cotizadas por separado, informe de avance con fotos y la cuadrilla habilitada para trabajar en altura.
Es donde Benito trabaja hace años. En un barrio náutico de Benavídez fueron seis intervenciones en un semestre —boca de tormenta con cruce de calle, troncal de agua, medidores e iluminación del área costera—, todas entregadas y facturadas.
Obra pública de escala chica y media, con la documentación que se exige: seguros y nómina del personal, programa de seguridad e higiene firmado, y avance certificado mes a mes.
Trabajamos en Capital y en la zona norte del Gran Buenos Aires
Mandanos una foto de lo que pasa y dónde está. Coordinamos la visita, y el presupuesto llega con las etapas del trabajo explicadas.